RAREZAS DE COLPENSIONES
Administrador Público, estudios en Derechos Humanos, Asesor en el Congreso de la República enviado por el Departamento de la Función Pública para temas relacionados con el actual Estatuto de Organizacion y Funcionamiento de la Administración Pública, Asesor en temas sociales, sindicales, cooperativos y sobre participación ciudadana, pensionado.
Asunto: En cuatro páginas, 26 numerales detallo situaciones acaecidas en Colpensiones:
1– Colpensiones se presenta ante la comunidad como una Administradora que siempre atiende a sus grupos de interés con precisión, oportunidad, claridad y sin discriminaciones, pero mi caso no encaja en ese contexto, el noventa por ciento de sus comunicaciones tienen vestimenta mentirosa; he solicitado que autoridad competente revise mi expediente contentivo de más de 1.500 páginas, se sorprenderán, todo lo justifican al estilo subuso, al revés.
2- He informado a diferentes autoridades de esa entidad, a los controles interno y disciplinario, por ninguna parte hay respuestas claras, transparentes, la correspondencia dirigida al Equipo Ético no llega a su destino, manifiestan que ese Equipo está para otras cosas.
3- La Pagadora actúa en forma rara, el expediente es manejado sin aplicar criterios y mandatos de la archivística nacional e incluso burlando su propia normatividad interna, las páginas del legajo aparecen llenas de tachones, cambian de número, otras están sin numerar; solo una vez dieron explicación opaca, falaz. Sería pertinente indagar si ese archivo ha sido alterado.
4- Colpensiones hace exigencias raras, atípicas, inusuales, piden reiterativamente el lleno de formatos ya diligenciados en diferentes oportunidades saltándose la prohibición legal de requerir documentos que ya están en su poder, los derechos de petición según ellos no valen,hay que machacar, repetirlos e insistir, someten a los pensionados a dar vueltas en redondo como en Macondo.
5– Cuando se presentan Derechos de Petición, recursos, quejas o solicitud de explicaciones a ciertas conductas reprochables, los que preparan, los que revisan y los que firman decisiones tendientes a recortar derechos, dan contestaciones raras, se lavan las manos mostrándose incompetentes para pronunciarse sobre esas cosas, o frente a reclamaciones muy documentadas, admiten los hechos pero aducen que nadie tiene la culpa y eso debe dejarse así, vagan fuera de la ley; los que siendo abogados con investidura de funcionarios públicos y mienten deberían cuidar mejor su tarjeta profesional.
6- Esa entidad debe sujetarse a las orientaciones y decretos reglamentarios del Ministerio al cual se encuentra vinculada, aceptar la legalidad de estas disposiciones cuando tienen que ver con la unidad de criterio entre entidades de la Administración Pública, pero emiten respuestas raras, guardan silencio o afirman no tener capacidad para definir si lo que dice el Ministerio es legal o no; puro comportamiento del avestruz.
7- Desde niveles directivos surgen subculturas liosas, rebuscadas para enrarecer la seguridad jurídica y la confianza legítima; el titular de la pensión inquiere lo respectivo a normas más favorables por aplicar en su situación y lo desestiman, desdeñan manifestarse, omiten sus deberes y sinuosamente dejan de lado sus obligaciones fabricando réplicas distractoras en claro repudio contra la Constitución, los Tratados Internacionales, la Leyes y los Decretos, parece que en ejercicio de sus funciones su prioridad es desconocer derechos y someter al afectado a trámites que no avanzan, esto es, a un destino cíclico.
8- Internamente en el devenir de esa Institución, aparecen posiciones raras y encontradas entre directivos de ese organismo de pensiones, uno preguntándole al otro si se deben o no cumplir las sentencias del honorable Consejo de Estado y lineamientos de otras autoridades, aparecen contradicciones internas en documentos frente a un mismo tema, unas veces dicen a, otras b, Coexisten tendencias opuestas cuando se trata de otorgar derechos, ganan quienes están en contra de actuar favoreciendo la igualdad, a unos les reliquidan bien y a otros no, la pregunta es de qué dependen los derechos; por ahí hay frases de calle que lo explican.
9- Aplican sentencias y circulares con efectos al pasado remoto; las normas producidas hoy, es bien sabido, traen consecuencias de ahora en adelante, hacia el futuro, son ex nunc; esto lo desconocen, será por mala fe o por ignorancia o por complacer al jefe, por la razón que sea, hacen daño antijurídico, causan perjuicios económicos e inmateriales, proceden intencionalmente en forma inexplicable, rara.
10- El quehacer de los servidores públicos debe concordar con la Constitución y las leyes y sobre eso han de responder; pero en el caso que nos ocupa no es así, extrañamente se extralimitan, incurren en omisiones, se burlan e impera la impunidad constante; se acostumbran a violar la ley sin temor alguno.
11- La Administradora tiene a conocimiento dos estudios de reconocidas y prestigiosas personalidades del derecho, un estudio actuarial y un oficio del Ministerio del Trabajo en los cuales se demuestran los derechos vulnerados, eluden referirse al tema, se les pregunta si esos documentos mienten o son ilegales; no contestan, a fe que todo esto es anómalo, inusual, raro. No utilizan esos estudios como guía para aclarar o interpretar normas, simplemente los esquivan con astucia cargada de artimañas.
12- Se ha solicitado autorizar a entidad o persona neutral o independiente que revise el expediente para verificar tantos actos administrativos insólitos y ojalá chequear también una muestra representativa de otros expedientes, es raro, no dicen nada; es como saludar a la bandera, bonito y altruista gesto pero ella no puede contestar.
13- Parecen estar en frecuente disonancia cognitiva, dicen ser veraces y prístinos, sin embargo sus comportamientos se estrellan contra el derecho, son visibles demasiadas falsedades, actuaciones equívocas, se esfuerzan en birlar derechos usando malas artes, quebrantan los DESC, esto se constata al seguir el hilo conductor de más de mil quinientas páginas de ese expediente imbricado de rarezas indebidas.
14- Al reflexionar estos aconteceres es imposible no acordarse de la tira cómica que circuló en más de 150 periódicos de 22 países en donde Mr. Mum o Subuso perplejo observaba la singularidad de dimensiones absurdas de la vida donde lo anómalo no parece raro, donde hacer las cosas al revés es lo normal; Colpensiones lo deja a uno pasmado, azorado, turbado; con mentiras tratan de hacer creer que todo es correcto, así era el extraño mundo de Subuso.
15– Entre tanta rarefacción dispersa por todo el expediente, hemos expuesto normatividades favorables a los reclamos; frente a la contundencia de esos argumentos la Administración plantea consideraciones y si por ejemplo la Corte Constitucional ordena indexar la primera mesada, entonces antagonizan, hacen lo opuesto empleando sustentaciones fuera de lugar, qué raro.
16– El Estatuto de Organización y Funcionamiento de la Administración Pública determina principios para el hacer de los servidores públicos, tales como buena fe, moralidad, celeridad, economía, igualdad, imparcialidad, eficacia, eficiencia, participación, responsabilidad, transparencia; todo parece ser en favor del ciudadano, del pensionado, todo ordenado en su favor pero como en Subuso los actos raros de la Pagadora reverencian estos fundamentos al revés; invertidos, patas arriba. Ante peticiones específicas de la pensión, altercan refiriéndose a cotizaciones al sistema de salud, vinculaciones al servicio en cargos de excepción, los problemas de la carrera administrativa, siempre con subterfugios, estratagemas y despistes agregando que el sistema no acepta ciertas reclamaciones, como si los derechos estuvieran sujetos a informaciones deficientes incrustadas en el sistema o bases de datos.
17– En el mar de extrañas explicaciones administrativas, los controles interno y disciplinario, elaboran estudio de auditoría para empeorar, niegan hechos y más tarde los aceptan al no poder eludir pruebas conducentes, oportunas y pertinentes; en sentencias confunden lo considerativo con lo resolutivo, son selectivos, encuentran normas no favorables y evaden las favorables que benefician pretensiones legales y justas; es como si obedecieran instrucciones raras para mantener precarizada la pensión, ¿o serán muchas pensiones en las mismas?
18- Alguien internamente ordenó realizar reunión liderada por la Asesora de Vicepresidencia de RPM, allí se comprometieron a dar solución al asunto, dijeron que no podían resolver de una vez porque estaban maniatados por las reglas internas del negocio, como si esas reglas internas fueran superiores a la Constitución y la Ley, aún estoy esperando que cumplan ese compromiso; engañan, no les importa su reputación, su legitimidad, frustran, decepcionan, corroen, merman su credibilidad. Esto debiera llevar a consecuencias legales y políticas, da la impresión que estuvieran autorizados a mentir para recortar derechos y si no lo hacen los echan; Aristóteles dijo, “para entender la acción busca el motivo”; mucho por derivar de esa frase.
19– Se enviaron documentos vía Servientrega, solamente cuando se les reclamó con insistencia y se les acusó de robarse esos papeles para no radicarlos, decidieron una rara y fútil contestación consistente en que estaban mal hechos y los desecharon; hemos pedido nos digan qué es lo mal hecho y que actualicen dando respuesta; esos documentos iban acompañados de formatos donde solicitamos reliquidación, insistimos en eso, empero; nuestras peticiones, quejas, recursos, reclamos se tropiezan y en alguna parte les dan tratamiento de inocuos, anodinos, insustanciales.
20- La Defensoría de los pensionados es lo más parecido a una mensajería, cuando se le avisa sobre estos hechos hace lo siguiente: a) radican y advierten que la respuesta depende del tiempo que Colpensiones se tome para contestar, b) le dice a Colpensiones mire lo que llegó, c) Colpensiones arma paquete de mentiras y lo entrega a la Defensoría, d) la Defensoría le dice al pensionado mire lo que contestaron y si no está de acuerdo demande; sería interesante saber cuánto pagamos los pensionados por ese contrato o de donde sale el presupuesto para esa burla.
21– Hacen cosas tan raras, no se sabe si con intenciones de confundir o los confundidos son ellos, dicen que yo trabajé en la Fuerza Aérea y que mi caso es del Meta, nada tengo que ver ni con lo uno ni con lo otro; desestiman el tiempo de servicio militar porque mi número de cédula no está en el Ministerio de Defensa, se les demostró lo contrario, ¿cuáles motivos los inducirá a caminar en contravía de la verdad?
22– Amenazan veladamente con disminuir el valor de la actual pensión ya mermada arguyendo que me debieron aplicar sentencia que no corresponde a mi caso. Evitan ir a los estudios ya referenciados, no contestan preguntas como por qué no trajeron a valor presente los retroactivos, por qué no se respetó el debido proceso, por qué no se liquidaron correctamente los diferentes rubros, por qué se elude el estudio actuarial, por qué no indexan la primera mesada y en fin por qué desatienden los contenidos de los derechos de petición; todo eso rebota, choca como contra una pared.
23– Requirieron que yo mismo les indique algunas normas que se debieran aplicar, como si no les pagaran para que ellos lo hagan ; sin embargo, lo hice en dos radicados con 10 numerales cada uno, son tan falaces que aseguran ya haber dado respuesta a eso, les pido copia de la tal respuesta y mutismo total. He requerido me digan si existen sentencias erga omnes favorables a mi caso,, la grotesca contestación es que me vaya a buscarlas, aunque se citen y se les refresque la memoria indicandoles cuáles son, hacen como si nada.
24– En otra ocasión dijeron que debiera estar agradecido por tener pensión pues existe mucha gente muy pobre que no tiene nada; ¡vaya manera de contestar! les pedí que de sus altos salarios destinen una parte para combatir la miseria y así atender el sordo clamor de los desposeídos, estoy seguro que su fingida sensibilidad no se inmutó.
25– Por dignidad estoy obligado a ripostar, contraatacar la arbitrariedad, el abuso de poder, aunque da miedo, de qué más serán capaces si usan la fuerza del Estado para imponer el imperio de la mentira; qué hacer para detener tan vergonzosas conductas que enlodan el buen nombre de una Institución que merece ser manejada con criterios de dignidad, la dignidad es principio, valor y norma positivista y también iusnaturalista, es base de los Derechos Humanos, es necesario gritar alto procurando que se acaben los maltratos, el irrespeto y la humillación.
26– Poseo más material muy bueno para nutrir narraciones extensas extractadas del histórico acumulado, seguiré contando cosas, guardo en mis pupilas detalles a montón; solo agregaré por ahora que Control Interno me prohibió escribirle a la entidad y aún no me levantan esa sospechosa y rara sanción, además, Control Disciplinario con inusitada desfachatez cuando se le informó de la desaparición de documento, insinúo que toca dejar así porque no hay culpables; confesada connivencia tapándose mutuamente; no hay equívocos, respondo por el universo de este escrito dado que todo está en el expediente y si soy mendaz que Colpensiones me denuncie por calumnia. Soy persona de especial protección Constitucional, tengo 78 años y diagnosticado con Parkinson entre otras dolencias; ¿les importará? o meramente esperan ansiosos que ocurra lo impajaritable y así quitarse el sirirí de encima.